Bogotá.
Luego de que se diera la amplia votación en el Senado de la República y la Cámara de Representantes en favor de la posesión en Cali de Abelardo De la Espriella como nuevo presidente de Colombia, el senador cesarense Didier Lobo conversó con Radio Guatapurí para referirse a su decisión al respecto.
Confirmó que votó a favor del traslado de la posesión presidencial y defendió la decisión aprobada por el Senado con 58 votos por el sí y 30 por el no, en medio de la controversia nacional por el cambio de sede del acto protocolario del próximo 7 de agosto.
La discusión se produjo luego de que el presidente electo desistiera de realizar la ceremonia en el Cauca y propusiera como nueva sede la capital del Valle del Cauca, iniciativa que también había recibido el respaldo de la Cámara de Representantes.
Lobo explicó que respaldó la iniciativa desde el comienzo y recordó que fue uno de los congresistas que impulsó la propuesta para permitir que el nuevo mandatario escogiera un lugar distinto a Bogotá para su posesión.
"Claro que votamos que sí. Nosotros habíamos votado la proposición, somos partido de gobierno e hicimos una alianza con el Partido de La U, Mira y Salvación Nacional. Presentamos la proposición para que el presidente tuviese a bien libremente escoger dónde hacer su posesión", afirmó.
La Cámara de Representante ya había votado, el martes 28 de julio de 2026, la proposición presentada por la representante Carol Borda de Salvación Nacional. En esta oportunidad se aprobó de forma contundente con 117 votos a favor y 7 en contra.
"Nos parece un sitio más seguro, con mayor tranquilidad para poder desplazar a un número importante de parlamentarios y ayer presentamos la proposición modificatoria para que fuese en la ciudad de Cali. Ya es una realidad, votamos y lo acompañamos", manifestó.
Además, cuestionó el anuncio de algunos sectores del Pacto Histórico de no asistir al acto. "Están demostrando que siguen polarizando el país y que todavía no aceptan los resultados electorales. Hoy hay un presidente elegido que asumirá las riendas del país el 7 de agosto", señaló.
Uno de los principales cuestionamientos al traslado de la ceremonia ha sido el costo adicional que representaría para el Estado, especialmente después de que Abelardo De la Espriella hiciera de la austeridad uno de los ejes de su campaña.
Frente a ese debate, Didier Lobo rechazó que exista una contradicción y aseguró que, si el Congreso no asume los gastos, los legisladores están dispuestos a financiarlos. "Si nos toca pagar de nuestro bolsillo los tiquetes, no tenemos ningún problema. Estamos enseñados a asumir los costos de nuestro proceder político y, si así lo considera la mesa directiva, lo hacemos", expresó.
El senador también defendió el simbolismo de realizar la posesión fuera de Bogotá. "El presidente quiere enviar un mensaje a una región que ha estado olvidada y maltratada, donde hay problemas de inseguridad. Esto es simplemente un acto que se va a hacer allá y no representa el derroche que algunos quieren mostrar. No habrá hoteles ni gastos asumidos por el Congreso; cada congresista organizará por su propia cuenta su estadía si decide quedarse en Cali", agregó.
La decisión de trasladar la posesión ha generado un amplio debate político y jurídico. Mientras el Gobierno entrante sostiene que el cambio busca descentralizar el poder y enviar un mensaje de presencia institucional en el suroccidente del país, sectores de oposición y analistas han advertido que el evento podría representar un gasto innecesario e ir en contravía del discurso de austeridad promovido durante la campaña presidencial.
Inicialmente, la propuesta contemplaba realizar el acto en una guarnición militar del Cauca, pero posteriormente fue modificada para que se lleve a cabo en un escenario civil en Cali.