Bogotá.
A través de la Resolución 0220 de marzo de 2025, el Gobierno nacional declaró como zonas de protección y desarrollo de los recursos naturales renovables y del ambiente las áreas que antes eran explotadas por el Grupo Prodeco, referente al proyecto Calenturitas, cuyos títulos que estaban en manos del proyecto Carbones de La Jagua S.A., Consorcio Minero Unido S.A., Carbones El Tesoro S.A. y CI Prodeco S.A.
Esta decisión, emitida por los ministerios de Minas y Energías, y de Ambiente y Desarrollo Sostenible con vigencia de dos años, se ha tomado con el objetivo de “efectuar estudios e investigaciones con el fin de determinar los potenciales usos futuros del área”.
En estas áreas conocidas hoy como Bloques 19 y 20, la Agencia Nacional de Minería no podrá otorgar concesiones mineras a ninguna empresa para que realice exploración o explotación de minerales como el carbón térmico, principal elemento de la zona, que durante años fue epicentro de una de las actividades más lucrativas del país y del Cesar.
“La declaratoria hecha mediante el presente acto administrativo no interferirá con el cumplimiento de los fallos judiciales que tengan relación con el área reservada”, dice el documento con fecha del 3 de marzo de 2025.
En el año 2022, la Agencia Nacional de Minería aceptó que Prodeco, subsidiaria de la multinacional Glencore, la devolución de 3 títulos que le permitían la operación en las minas de Calenturitas y La Jagua, de donde se extraían, para la fecha, más de 15 millones de toneladas de carbón al año. La multinacional alegó que la caída de los precios internacionales del carbón y luego la crisis económica mundial por la pandemia en 2020 eran motivo suficiente para abandonar la operación, dejando a miles de personas sin trabajo.
Esta situación ocasionó la caída de una gran operación que, en parte, mantenía a flote la economía en el corredor minero, al cual ahora llaman desde el Gobierno nacional ‘corredor de la vida’, pues el propósito del presidente Gustavo Petro en la zona es llevar a cabo una transición hacia economías de corte agropecuario, ambiental, cultural y otros.