Por Ismael González Castro*
El Plan de Ordenamiento Territorial (POT) es la herramienta clave que define cómo debe crecer Valledupar. Establece el uso del suelo, su ocupación y el aprovechamiento del territorio. A lo largo de los años, la experiencia ha demostrado que contar con una buena planificación urbana y hacerla cumplir es vital para el desarrollo del municipio. El POT actual fue aprobado mediante el Acuerdo 011 del 5 de junio de 2015 y, según la Ley 388 de 1997, tiene vigencia hasta 2027.
Recientemente, el municipio aprobó una Modificación Excepcional de Normas Urbanísticas (MENU), impulsada por la administración anterior. El argumento central era actualizar el POT incorporando nuevas normas ambientales, como el POMCA del río Guatapurí (Resolución 0098 de 2020), lineamientos de CORPOCESAR (Resolución 0247 de 2021), y ajustes en gestión del riesgo, cambio climático y el sistema vial. También se buscaba corregir inconsistencias normativas que afectaban el desarrollo inmobiliario. Toda vez que, en los últimos diez años la ciudad ha cambiado debido a la inmigración de venezolanos, por la pandemia del Covid, con una necesidad de equipamientos en salud, equipamientos en educación, desarrollo rural, redes matrices de acueducto y alcantarillado y planta de tratamiento de aguas residuales que no están contemplado en el POT.
Sin embargo, este proceso generó un amplio y justificado debate ciudadano y técnico, manifestado contundentemente en el Cabildo Abierto del 20 de diciembre de 2023. Las principales inquietudes de la ciudadanía, gremios y expertos se centraron en dos frentes cruciales:
Ante este panorama, la administración municipal, en cabeza del alcalde Ernesto Orozco Durán, tiene como mejor opción para Valledupar no dar continuidad a un proceso que ha sido técnica y procedimentalmente cuestionado. Dada la vigencia del POT hasta 2027, existe el tiempo necesario para corregir el rumbo. La vía más sólida y legítima es retomar un proceso de planificación territorial basado en un diagnóstico técnico robusto y una participación ciudadana genuina y vinculante.
Recomendaciones Clave para la Administración:
El reto para esta administración es transformar una situación compleja en una oportunidad para retomar el rumbo hacia un desarrollo territorial sostenible y legítimo. Este es el momento de construir un nuevo consenso técnico y ciudadano o, si es necesario, plantear una revisión integral del POT.
Alcalde, su visión de ciudad puede quedar reflejada en este instrumento, dejando su legado que oriente a Valledupar hacia el futuro y comprometa a las próximas tres administraciones. Así se logrará una ciudad que crezca de forma ordenada, con una planificación sólida y que apunte hacia el desarrollo que todos anhelamos.
* Arquitecto. Especialista en Gestión de Proyectos. X: @IsmaGonzaC