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Política

POT: El Futuro de Valledupar

Por
Andres Molina
Sunday, June 1, 2025 2:47 PM
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Por Ismael González Castro*

El Plan de Ordenamiento Territorial (POT) es la herramienta clave que define cómo debe crecer Valledupar. Establece el uso del suelo, su ocupación y el aprovechamiento del territorio. A lo largo de los años, la experiencia ha demostrado que contar con una buena planificación urbana y hacerla cumplir es vital para el desarrollo del municipio. El POT actual fue aprobado mediante el Acuerdo 011 del 5 de junio de 2015 y, según la Ley 388 de 1997, tiene vigencia hasta 2027.

Recientemente, el municipio aprobó una Modificación Excepcional de Normas Urbanísticas (MENU), impulsada por la administración anterior. El argumento central era actualizar el POT incorporando nuevas normas ambientales, como el POMCA del río Guatapurí (Resolución 0098 de 2020), lineamientos de CORPOCESAR (Resolución 0247 de 2021), y ajustes en gestión del riesgo, cambio climático y el sistema vial. También se buscaba corregir inconsistencias normativas que afectaban el desarrollo inmobiliario. Toda vez que, en los últimos diez años la ciudad ha cambiado debido a la inmigración de venezolanos, por la pandemia del Covid, con una necesidad de equipamientos en salud, equipamientos en educación, desarrollo rural, redes matrices de acueducto y alcantarillado y planta de tratamiento de aguas residuales que no están contemplado en el POT.

Sin embargo, este proceso generó un amplio y justificado debate ciudadano y técnico, manifestado contundentemente en el Cabildo Abierto del 20 de diciembre de 2023. Las principales inquietudes de la ciudadanía, gremios y expertos se centraron en dos frentes cruciales:

  1. Falta de participación y fallas en el procedimiento: El Proyecto de Acuerdo 017 fue presentado al Concejo Municipal sin agotar las etapas legales de participación ciudadana ni concertación con entidades como la CAR, el Área Metropolitana y el Consejo Territorial de Planeación. Muchos sectores sintieron que no fueron tenidos en cuenta o que la información compartida fue insuficiente o confusa.
  2. Debilidades técnicas del contenido propuesto: Se cuestionó la calidad de los estudios técnicos, en especial los relacionados con riesgos. Aunque la actualización se justificó en razones ambientales, quedó la duda sobre si estas se integraron adecuadamente, sobre todo al considerar ecosistemas estratégicos como humedales y el Cerro Hurtado. También generó rechazo la propuesta de reducir las áreas obligatorias para espacio público (de 25% a 20%) y vivienda de interés prioritario (de 30% a 20%), sin contar con un inventario actualizado de cesiones ni un plan maestro de equipamientos que lo justificara. Otros temas en discusión incluyeron la ampliación del perímetro urbano, la falta de claridad vial y la ausencia de estudios sobre saturación de ciertas actividades.

Ante este panorama, la administración municipal, en cabeza del alcalde Ernesto Orozco Durán, tiene como mejor opción para Valledupar no dar continuidad a un proceso que ha sido técnica y procedimentalmente cuestionado. Dada la vigencia del POT hasta 2027, existe el tiempo necesario para corregir el rumbo. La vía más sólida y legítima es retomar un proceso de planificación territorial basado en un diagnóstico técnico robusto y una participación ciudadana genuina y vinculante.

Recomendaciones Clave para la Administración:

  1. Reforzar el análisis técnico: Usar el proceso de Seguimiento y Evaluación 2024 como base para actualizar y validar los estudios clave (riesgos, medio ambiente, servicios públicos, equipamientos) con total rigurosidad.
  2. Asegurar una participación real: Diseñar una estrategia de participación amplia, clara y efectiva. La convocatoria actual del Expediente 2024 es un buen primer paso, pero debe garantizar que las propuestas ciudadanas se tomen en cuenta de verdad.
  3. Cumplir con el procedimiento legal: Cualquier propuesta futura de modificación o revisión del POT debe pasar por todas las etapas de concertación y participación antes de llegar al Concejo Municipal.
  4. Sustentar técnicamente los cambios: Cualquier ajuste, como reducir áreas de cesión, debe apoyarse en estudios sólidos, inventarios actualizados y planes claros sobre el uso de estos espacios para beneficio público.
  5. Fortalecer la capacidad institucional: Es clave invertir en la Oficina Asesora de Planeación, dotándola de personal calificado y herramientas para liderar el POT a largo plazo.

El reto para esta administración es transformar una situación compleja en una oportunidad para retomar el rumbo hacia un desarrollo territorial sostenible y legítimo. Este es el momento de construir un nuevo consenso técnico y ciudadano o, si es necesario, plantear una revisión integral del POT.

Alcalde, su visión de ciudad puede quedar reflejada en este instrumento, dejando su legado que oriente a Valledupar hacia el futuro y comprometa a las próximas tres administraciones. Así se logrará una ciudad que crezca de forma ordenada, con una planificación sólida y que apunte hacia el desarrollo que todos anhelamos.

* Arquitecto. Especialista en Gestión de Proyectos. X: @IsmaGonzaC

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