Pelaya, sur del Cesar.
A la una de la mañana de este jueves, cuando Pelaya dormía, el estruendo de varias granadas lanzadas en trayectoria parabólica contra la estación de Policía del municipio despertó a la comunidad y encendió las alarmas de todo el departamento del Cesar. El ataque, atribuido a grupos armados al margen de la ley, dejó al menos un uniformado herido con trauma craneoencefálico y un civil lesionado cuya vinculación con los atacantes aún se investiga. En diálogo con Radio Guatapurí, el secretario de Gobierno del Cesar, Eduardo Esquivel, confirmó los hechos mientras se instalaba una reunión extraordinaria de seguridad junto al coronel Pérez, comandante de la Policía del departamento.
El golpe contra Pelaya no llegó solo: se suma al atentado registrado un día antes en el sector de El Burro, jurisdicción de Pailitas, en el mismo departamento. "Ya se unen el día de ayer, pues El Burro, Tamalameque, y el sector de Pailita, a la una de la mañana, desde el día de hoy, se da este atentado terrorista", relató Esquivel, quien explicó que el modus operandi se repite: artefactos explosivos lanzados desde una distancia calculada por los agresores. "Son granadas que son lanzadas desde el punto de vista parabólico, desde una distancia específica, hacen el estudio y las lanzan, ese fue el mismo sentido estratégico que hicieron con el burro en el municipio de Pailita", precisó el funcionario, dejando claro que ambos ataques comparten una misma firma táctica, aunque los responsables directos siguen "por establecer".
El saldo humano mantiene en vilo a las autoridades locales. El policía herido, trasladado a una clínica de Aguachica, presenta un cuadro que Esquivel describió sin rodeos: "El estado de salud está delicado, no está, me decía el coronel que hace contacto directo, gravedad extrema no es, el policía está un poco obviamente con impacto en la cabeza". El funcionario remató con un mensaje institucional cargado de fe: "Con la ayuda de Dios, va a salir de la clínica". Paralelamente, un civil que resultó lesionado permanece en el hospital de Pelaya bajo investigación, pues, según el secretario, "vendía precisamente en unas motos hacia la estación de policía", lo que obliga a esclarecer si se trata de un habitante ajeno al conflicto o de alguien vinculado a la estructura criminal que perpetró el ataque.
La respuesta institucional no se hizo esperar. El departamento entró en acuartelamiento de primer grado, con la zona militarizada para garantizar la tranquilidad de la comunidad, mientras la gobernadora Elvia Milena Sanjuán se desplazaba hacia el territorio para acompañar al alcalde de Pelaya y coordinar acciones estratégicas con el Gobierno nacional. Esquivel fue enfático al situar el hecho dentro de un patrón que desborda las fronteras del Cesar: "Ya con esto van alrededor de unos nueve atentados en todo Colombia, en el departamento del César llevamos dos atentados terroristas en esta semana". Como respuesta, confirmó que la Policía del Cesar impartió la orden de extremar medidas de seguridad en todas sus estaciones y que el Gobierno nacional envió refuerzos adicionales de pie de fuerza para proteger cada una de ellas.
Con dos estaciones atacadas en cuestión de días y una tercera bajo la lupa de las autoridades por posibles nuevos hechos, el Cesar enfrenta un recrudecimiento de la violencia que pone a prueba la capacidad de reacción de la fuerza pública y de la administración departamental. La pregunta que queda abierta, y que las autoridades aún no logran responder con certeza, es quién está detrás de esta escalada de ataques con explosivos contra la Policía: mientras se aclara la autoría, la orden es una sola, resumida por el propio Esquivel, proteger a la comunidad "tanto administrativas como medidas desde el punto de vista de la fuerza pública".
Antecedentes.
El 17 de enero de 2025, entre cuatro y siete uniformados del Grupo de Operaciones Especiales de Hidrocarburos (GOES) de la Policía Nacional resultaron gravemente heridos tras un ataque con explosivos ocurrido en la vereda Los Pinos, zona rural del municipio de Pelaya, Cesar. De acuerdo con los reportes conocidos en ese momento, los policías adelantaban labores de patrullaje cuando fueron sorprendidos por la detonación de un artefacto explosivo instalado en el sector. La fuerte explosión dejó a varios uniformados con lesiones de consideración, por lo que fueron evacuados y trasladados de urgencia a centros asistenciales para recibir atención médica especializada.