Valledupar.
Un viacrucis está viviendo Karelis Sofía Romero Guerra, una mujer de 43 años, paciente afiliada a la EPS Cajacopi, que con impotencia está viendo cómo poco a poco se ha ido deteriorando su salud tras un sencillo procedimiento de exodoncia que se ha convertido en un tumor que compromete su salud y amenaza con quitarle la funcionalidad en su maxilar inferior.
La pesadilla de Karelis inició en abril de este año cuando se sometió a la extracción de una muela cordal, procedimiento que le dejó complicaciones y fuertes dolores, al parecer porque se había comprometido un nervio de la zona. La situación avanzó hasta convertirse en un pequeño quiste que fue desmejorando la salud de la mujer, quien luego de visitar varias veces a su odontólogo fue remitida con un especialista en cirugía maxilofacial.
Desde el mes de mayo ha tenido una cita tras otra, varias hospitalizaciones debido a los fuertes dolores que padece, esperando con paciencia que la EPS haga todo el procedimiento necesario para que la puedan intervenir: citas médicas, exámenes, valoraciones, radicación de autorizaciones, etc. Sin embargo, la situación ha llegado a un punto insostenible para ella, quien recientemente tuvo que ser hospitalizada una vez más, para descubrir que el quiste ya es una masa de gran tamaño que afectó los huesos de su maxilar, lo que ha implicado un cambio de vida para ella en muchos sentidos, toda vez que ha tenido que dejar de trabajar, cambiar su alimentación, y su salud emocional y psicológica también se ha visto afectada.
Devastada, impotente y agobiada por el dolor físico que padece, Karelis Romero acudió a Radio Guatapurí para exponer su caso y solicitar el apoyo de las autoridades de salud con el fin de que presionen a la EPS Cajacopi para que le garantice el oportuno acceso a los servicios y procedimientos que necesita para recuperar su salud.
Entre lágrimas, la afectada contó detalles de su situación: “La semana pasada estuve hospitalizada en la Clínica Santo Tomás, de la que no tengo ninguna queja; allá me hicieron estudios y me atendieron bien. El médico ordenó de manera urgente el cambio de plan de tratamiento para lo que tengo, porque el tumor se me ha expandido, pero la EPS me ha tenido de un lado a otro: venga mañana, venga tal día; siempre me pone distintas fechas. Ellos no saben cómo vive uno, si tiene transporte, y a mí para hacer estas diligencias me toca caminar. Lo último que me dijeron fue que para hacerme la tomografía que requiero para que me hagan la prótesis personalizada, porque ya perdí parte del hueso, debo esperar un mes, y me parece injusto que jueguen así con mi salud que se está deteriorando; yo no duermo del dolor”, afirmó.
Romero Guerra, una humilde mujer luchadora, ama de casa y trabajadora, entiende que son muchos los pacientes que necesitan atención, pero también pide que su caso sea atendido con prioridad, toda vez que el dolor que padece ya es insoportable, por eso pide el apoyo de las secretarías de Salud, la Superintendencia Nacional, y de los organismos de control para que acompañen su petición y hagan valer su derecho fundamental a la salud.
Al conocer el caso, la Personera del municipio de Valledupar, Dina Margarita Zabaleta, de manera inmediata inició el acompañamiento a la paciente para gestionar ante la EPS Cajacopi una solución pronta a su situación.