Valledupar.
En un recorrido rutinario de la Secretaría de Gobierno de Valledupar, con sus inspectores urbanos y funcionarios de la Oficina de Espacio Público, en un solo día, fueron suspendidas varias obras residenciales, principalmente, que tienen en común la apropiación irregular de corredores públicos para ampliar su infraestructura, una conducta que durante años se ha desarrollado impunemente en la capital del Cesar.
El secretario de Gobierno de Valledupar, Félix Valera Ibáñez, se refirió a este problema en Radio Guatapurí. El fenómeno es quizá uno de los más acentuados durante años, que poco manejo se le hace, pues los funcionarios encargados del control físico de obras en Valledupar son unos cuantos frente a miles de casos diarios.
“Hoy vemos una afanada y acalorada actitud de desbordar toda limitación urbanística. Hoy prácticamente los ciudadanos están sacando su casa hacia el pretil sin ninguna licencia ni ningún permiso, lo que ha hecho que tengamos que incrementar las sanciones y la suspensión de obras, pues prácticamente están dejando sin la posibilidad que el ciudadano a pie camine libre y transite libre por los andenes”, dijo el secretario.
A diario, en cualquier parte de Valledupar, principalmente en barrios periféricos, se pueden ver obras para modificar o ampliar viviendas. Muchas veces construyen balcones, terrazas y otras infraestructuras sin permiso de una curaduría, mucho menos supervisión y desmejorando el espacio público y la estética de la ciudad.
“Se ha vuelto una práctica, una muy mala práctica, de encerrar jardines y antejardines con concreto y vaciado de cemento para poner o actividad comercial o extender las viviendas. Es una práctica que los arquitectos y los ingenieros de Espacio Público tienen acentuadas las labores para poder evitar y corregir este tipo de conductas”, aseguró Valera Ibáñez.
Y es que en una sola jornada, según lo manifestado por el secretario de Gobierno de Valledupar, es posible suspender un número considerable de estas obras residenciales, pues el problema está tan arraigado que nadie teme la visita de la Alcaldía, ni de ninguna otra autoridad.
“Ayer nuestros inspectores, aproximadamente nueve o diez obras en la mañana, pero es que es una cosa evidente. Han sacado la casa prácticamente a la calle, no permitiendo que los ciudadanos tengan sus andenes y sus bulevares y sus antejardines para colocar negocios, que es lo peor, porque termina siendo la calle o la avenida la sala de espera de los productos”, finalizó el secretario.
Aunque la Alcaldía de Valledupar no reveló los lugares en los cuales estaban estas obras privadas, para cualquier ciudadano es fácil observar todo tipo de intervenciones a la infraestructura residencial, pues es una costumbre normalizada hacer cambios, ampliaciones, etc., sin permiso alguno, de ninguna autoridad.