Valledupar.
La Asociación Colombiana de la Industria Gastronómica, Acodres, tiene su capítulo Cesar del cual hacen parte 50 empresas, que generan aproximadamente 1.200 empleos, según datos de esta organización, cuyo objetivo es fortalecerse a través de factores de competitividad como el desarrollo tecnológico, amplificación de la oferta y promoción de los sabores tradicionales, entre otros, y por supuesto generar mayores ingresos.
El director ejecutivo en el departamento es Javier Arroyo, quien en diálogo con Radio Guatapurí se refirió al potencial de este sector de la economía del municipio, un gremio que según datos de la Cámara de Comercio de Valledupar tiene unos 2.000 establecimientos con registro mercantil en la capital del Cesar y que en 2023 generó aproximadamente un billón de pesos en ingresos.
Pero, aunque la cifra es enorme, también lo son las dificultades que afrontan los restaurantes, bares y otros establecimientos que integran el gremio. Los altos costos de la factura de energía, las dificultades para migrar hacia un sistema alternativo como el solar, la inseguridad y otros problemas los agobian. Uno de ellos es posiblemente una oportunidad, pero al mismo tiempo un fenómeno complejo: la informalidad.
“De acuerdo a los registros de la Cámara de Comercio hay alrededor de 2.000 establecimientos gastronómicos inscritos ante la Cámara, en nuestro gremio solamente hay 50 (afiliados), pero hay que entender que ese sector productivo es un sector que tiende a la informalidad, montar un restaurante para muchas personas es una opción de emprendimiento cuando muchas personas se quedan sin empleo o cuando deciden iniciar una carrera por emprender”, dijo Arroyo.
Ese es el asunto. En Valledupar cada día nace o muere un puesto de comidas, una venta de arroz de pollo, de arepas, chorizo, salchipapas, y muchísimos restaurantes no logran pasar la barrera de los 5 años de sostenibilidad.
“Lamentablemente el escenario es que alrededor del 80-85 % de ese sector es 100 % informal y ese 20-15 % que nosotros representamos a nivel nacional y dentro del departamento es quien procura la formalidad en cuanto a las cargas prestacionales y todo el pago de impuestos que corresponde a la base empresarial”, afirmó.
Lo que les preocupa no son solo aquellos factores externos ya mencionados. La reforma laboral que cursa en el Congreso de la República tiene en vilo a los restaurantes y bares, pues su naturaleza indica que las jornadas, casi siempre, son nocturnas. Por esta razón, Acodres ha liderado la petición nacional de que en la propuesta del Gobierno nacional ante el Legislativo se tenga en cuenta ese aspecto.
“Entiendan que por el modelo de nuestra operación somos un régimen especial. Es decir, un restaurante inicia en dos tiempos, mañana y tarde, pero hay restaurantes que inician a trabajar desde la tarde y de acuerdo a esa propuesta de reforma encontraríamos una oportunidad más para que la informalidad que agobia a ese sector productivo pueda tomar más espacio y evitar que la generación de empleo que nosotros tanto impulsamos se haga protagonista”, manifestó el director ejecutivo de Acodres en el Cesar.
Finalmente, la expectativa en el próximo Festival de la Leyenda Vallenata es alta, sobre todo con la presencia de Silvestre Dangond en el marco del evento, lo cual garantiza una afluencia masiva de público a la ciudad, una experiencia que ya se vivió en años anteriores con el ‘Festival silvestrista’.