Dentro del marco del Plan Nacional de Desarrollo, el gobierno nacional y el Departamento Nacional de Planeación (DNP) están realizando los denominados Encuentros Regionales para la construcción del Plan. Se tiene previsto realizar doce en total en distintas ciudades del país.
La única ciudad de la Costa Caribe escogida para ello fue Barranquilla, encuentro realizado este miércoles 28 de octubre, en el cual se indicó que la energía, seguridad, vivienda y la desigualdad social serán los ejes principales que se priorizarán dentro del Plan de Desarrollo para la Región Caribe.
El Gobierno plantea inversiones estratégicas para el Caribe, mientras el DNP identificó megaproyectos por unos $75,7 billones, en los cuatro años para la región. En materia de infraestructura se refieren, en términos muy generales, a fortalecer la infraestructura logística y portuaria. En cuanto a proyectos concretos se mencionó el interminable Canal de Dique, un proyecto para La Mojana y una vía que conectaría a Fundación (Magdalena) con Puerto Giraldo (Atlántico)
Ni corto ni perezoso, el gobernador del Atlántico, Eduardo Verano, presente en la reunión, pidió que “La Patria Milagro” se convierta en agenda concreta y planteó cinco prioridades: (i) energía a precios competitivos, (ii) culminar corredores viales estratégicos (Barranquilla-Cartagena, Barranquilla-Santa Marta y conexiones hacia Sincelejo, Córdoba y desde La Guajira), (iii) protección ambiental/cambio climático, (iv) inversión social/talento humano y (v) conectividad digital/tecnológica.
Como puede apreciarse en lo hasta aquí relatado, brilla por su ausencia la mención de proyectos específicos para los departamentos del Cesar y La Guajira. Y esta es la oportunidad para que nuestra clase dirigente (gobernadores de los dos departamentos y congresistas de la región) alce su voz para lograr incluir dentro del Plan de Desarrollo los proyectos más prioritarios para esta subregión de la Costa.
En el caso del Cesar, cabe mencionar varios: la modernización del alcantarillado sanitario de Valledupar, el acueducto de Aguachica, la PTAR de Valledupar, el nuevo reservorio de agua para Emdupar, el fortalecimiento de la red pública de salud de alta complejidad, la seguridad energética del departamento, la transformación productiva del territorio, programas de formación y reconversión laboral, e impulso a programas de vivienda digna.
En fin, la lista de necesidades es extensa. Y por ello hay que saber priorizar los proyectos ante la escasez de recursos, máxime en una situación difícil de las finanzas públicas, con poco margen de acción para el gobierno nacional.
Lo que no podemos permitir es que se pierda la oportunidad de que El Cesar y La Guajira sean incluidos en el Plan de Desarrollo Nacional, y no de manera formal, sino con proyectos concretos, debidamente priorizados y cuya financiación se asegure hasta el final.
La pelota está en la cancha de los gobernadores Elvia Milena Sanjuan y Jairo Aguilar Deluque, así como en la de los congresistas de ambos departamentos. Obras son amores y no buenas razones, dice el proverbio popular. Está por verse si nuestra clase dirigente está a la altura de la coyuntura y se moviliza para que -como dice nuestro analista José Antonio Larrazábal- los milagros de la patria también lleguen al Cesar y a La Guajira.