Valledupar.
La ciudadanía que habita Valledupar se sigue preguntando qué pasa con el alcantarillado, pues los rebosamientos de las aguas residuales han alcanzado niveles que hace muchos años no se veían a tal punto que los problemas de abastecimiento de agua que todavía persisten en algunos sectores, principalmente por la turbiedad, pasaron a un segundo plano estos últimos meses.
Durante 14 días, aseguró el agente interventor de Emdupar, Eduardo Mesa Buitrago, un monumental rebosamiento de aguas residuales en la intersección entre la carretera Valledupar – Valencia de Jesús y la avenida Adalberto Ovalle se convirtió en el punto máximo de un viejo problema.
Se tardó la empresa 10 días en descubrir el problema, porque en la actualidad no existe un catastro o inventario de redes de alcantarillado en la ciudad, in ingrediente adicional en la mezcla de enormes problemas que tiene la empresa, y que no se han solucionado con tres años de intervención administrativa de la Superservicios.
Mesa Buitrago explicó que se trata de una tubería de 30 pulgadas, de 6 metros de profundidad y 60 metros de largo, de asbesto cemento, que ya está destruida por el paso unas cuatro décadas. “En Emdupar no tenemos la maquinaria y tampoco el personal para acometer una obra de este tamaño sin que afecte la operación, por lo cual es preciso incorporar a un constructor de manera directa, por medio de la emergencia, para poder atender rápidamente la situación”, reveló el agente a Radio Guatapurí este viernes.
Esta obra, hasta el momento, está presupuestada en aproximadamente $1.000 millones. El agente explicó que en este momento hay posibilidades de intervenir el grave daño con recursos propios de Emdupar, aunque esto afectará el plan de inversiones de este año. Sin embargo, estas son estimaciones porque el catastro de redes, insiste, es una herramienta con la que no se cuenta y en pocas palabras se sabe muy poco de lo que hay debajo del suelo en cuanto a tuberías.
“Se hizo un presupuesto muy estimativo, sin conocer el catastro preciso de la red y hasta ahora el presupuesto está rondando los $1.000 millones incluidas las interventorías. Emdupar lo va a hacer por cuenta propia, no requerimos esperar, por suerte, el apoyo de la Alcaldía, de la Gobernación, incluso del nivel central en Bogotá; sin embargo, vamos un poco a ciegas”, afirmó.
El agua putrefacta que desmejora gravemente la calidad de vida de los ciudadanos que viven cerca o transitan por la zona fue documentada por Radio Guatapurí en días pasados, incluidas en sus redes sociales. Este ha sido un tema prioritario que motivó una nota editorial reciente. Posterior a esto, el alcalde de Valledupar, Ernesto Orozco, le exigió al agente ponerle punto final al problema.
Estas crisis en inmediaciones de la carretera nacional entre las comunas 3 y 4 surgió en un predio privado. Así lo explicó el agente interventor. “Esa emergencia se presentó hace 14 días, de hecho, la forma en la que se presenta es que a un predio privado fue donde la descubrimos, ingresó un camión cargado de ladrillo, cuando el camión ingresa a este predio y se estaciona para la operación de descargue, la mitad del camión se hundió en el suelo”, dijo Mesa Buitrago.
El agente reiteró también que este es la consecuencia de más de 12 años en los que Emdupar no ha hecho inversiones de envergadura, solo “paños de agua tibia”, que ya no aguantan el problema. El problema es que, mientras la empresa sigue intervenida por la Superservicios, la comunidad sigue reclamando soluciones, no excusas.
“En Valledupar tenemos un rezago de inversiones que ronda los $115 mil millones, eso lo tiene tasado la Superintendencia de Servicios Públicos y lo está exigiendo en el marco de la intervención. Y por supuesto, ese rezago de inversiones, básicamente lo que significa es que esos tubos, como estos de cemento que llevan más de 40 años en operación, pues al no haberles invertido oportunamente para cambiarlos, lo que sucede es esto”, manifestó.
La obra en el colector ubicado entre las dos comunas podría tardar semanas y aún así no se sabe si este plazo se cumplirá. Por lo pronto el agente pide apoyo a la Gobernación del Cesar y a la Alcaldía para continuar con el planteamiento de soluciones a largo plazo, de mayor envergadura, mientras a Emdupar se le cuestiona por no hacer esfuerzos que le permitan a su área de comunicaciones hacer un trabajo más intenso, dada la magnitud de los problemas que enfrenta a diario.
“Con toda la incertidumbre que nos ha implicado este caso, se ha estimado que se va a tratar de tres semanas a tres semanas y media de obras civiles, contando con que sea lo que hasta ahora se ha estimado que es una longitud aproximada de 60 metros de colector”, finalizó.